Meditaciones


"Dentro de poco, ceniza o esqueleto,
y o bien un nombre o ni siquiera un nombre;
y el nombre, un ruido y un eco.
E incluso las cosas más estimadas
en la vida son vacías, podridas, pequeñas,
perritos que se muerden, niños que aman la riña,
que ríen y al momento lloran.
Pues la confianza, el pudor, la justicia y la verdad,
«Al Olimpo, lejos de la tierra de anchos caminos».
¿Qué es, pues, lo que todavía te retiene aquí,
si las cosas sensibles son cambiantes e inestables,
si los sentidos son ciegos
y susceptibles de recibir fácilmente falsas impresiones,
y el mismo hálito vital es una exhalación de la sangre,
y la buena reputación entre gente así algo vacío?
¿Qué, entonces?
¿Aguardarás benévolo tu extinción o tu traslado.
Mas, en tanto se presenta aquella oportunidad, ¿Qué basta?
¿Y qué otra cosa sino venerar y bendecir a los dioses,
hacer bien a los hombres, soportarles y abstenerse?
Y respecto a cuanto se halla dentro de los límites de tu carne
y hálito vital, recuerda que eso ni es tuyo ni depende de ti"
Marco Aurelio.
textos clásicos.
(Escrito entre el 170-180 dc)
Meditaciones-

 

El Amor Y El Querer

Hace tiempo tuve un sueño,
 en él dialogaban el Amor y el Querer.
El querer le decía al Amor
¿Por qué eres tan eterno?
Y El Amor con gran paciencia respondió.
Quizás sea porque no poseo nada.
Eso es imposible, - exclamo el Querer -
Posees todas las cosas, como yo
¿Acaso no somos el mismo ser? ¿Tú crees?
Pues dime ¿Qué es lo que tú posees?
Respondió el Querer.
El amante que posee al ser amado,
el político que posee el poder,
el religioso que posee la fe,
yo poseo todo aquello que quiero.
El viejo Amor le dijo:
Ves, tú mismo te respondes,
yo cuando amo no poseo al objeto amado.
Yo amo a una mariposa en vuelo,
amo una flor con su tiempo contado
y amo al hombre que en su vida
se asemeja al vuelo de una mariposa
y al tiempo contado de una flor.
Muy exaltado el Querer exclamó.
Eso es una QUIMERA.
En su inagotable paciencia el Amor le responde.
El mundo es una QUIMERA.
¿Qué crees que soy yo?
 Enero 2011