Pensamientos-2



 Siempre me pregunto cuál es la fuerza interior y la resistencia  que mi ser pudo sobre llevar para que con solo diecisiete años después de todos los palos, humillaciones, cada decepción, desilusión, malos tratos verbales uno tras otro que aun no has salido de el duelo y de repente te viene el “siguiente palo” y ya no sé cómo seguir para adelante, nunca siento sentimientos de ira, rabia tan solo frustración , y lloras como si te hubieran partido el alma en dos, la impotencia y el estado de shock en el que te encuentras es muy frustrante, suelo ser hermética y no cuento mis problemas, más bien los absorbo como una esponja . Me pregunto una y otra vez el porqué, ¿qué me está pasando? ¡Porque otra vez!-¿es que no me conozco lo suficiente?, ¡esto no puede estar pasando otra vez!-Es de verdad no me lo puedo creer otra vez de nuevo en el puesto de partida, pero ultrajada y apaleada, peor que un animal y la cabeza no tiene las respuestas del porque otra vez. Lamentablemente, es la realidad  y de nuevo otro jirón en el alma, es como si te arrancaran la piel a tiras cosa que ni me imagino el dolor, pero si se bien como duele cuando te quitas una piel de un dedo, como te da esos latigazos que parece que el corazón está en el dedo latiendo del dolor. Cada vez soy más sensible, y más “sensible”, y mendigamos cariño, un abrazo una palabra de consuelo y el estado es de vacio total y soy muy vulnerable se te ofrecen “amigos” que lo único que quieren es meterse en tus sabanas y así te pasa todo el dolor, y las amigas unas chismosas quieren el cuento para tener de que criticar.--desaprensivos que se aprovechan de tus desgracias...el estado de hastió es total te lleva a preguntarte ¿Qué hiciste mal?-¿Qué mierda de vida llevo? ¿Y adonde me lleva?--Me atormentas miles de ideas, que no puedo ser juiciosa el estado de shock te deja la cabeza tan agotada que no soy adjetiva. Aun me pregunto mil y una vez el porqué y no hallo un porque me pasan estas cosas, el daño solo por envidia, sin ningún tipo de escrúpulos, sin ética ni moral como buitres esperando ver tu cadáver; creo que si fuera en los años cuarenta vestiría de luto siempre lloro, estoy totalmente derrotada y nadie puede entender como me siento, eso es cosa mía solo mía, llevo toda mi vida es un estado de derrota total, siempre vacía por dentro, no aguanto la angustia ni tanto sufrimiento, ya no me miro a los espejos, ya no estoy, esa no es la niña que salió de casa para convertirse en esposa y madre. Siempre me siento sola--¡estoy sola!--ya deje de luchar, de creer en la gente, solo espero que un día me despierte y todo haya sido un mal sueño y nunca se cumpla este mal presagió. La felicidad es tan sublime y verdadera que muchas veces no se puede descifran  con palabras y, además es tan íntima, que cada quien tiene la suya...la mía ¿quien se la quedo?-volveré en mí como las flores en primavera,-“quizás”-yo aun no lo sé.-
Es una quimera-Una mera ilusión sin sentido ni razón.-
Sueños de Princesa
 
Ella había despertado de su largo letargo, estaba preparada para el amor y fue a la fiesta a la que se le había invitado, en ningún momento pensó que de nuevo por el amor su corazón seria dulcemente tocado, ya que desde el primer momento cuando entro en el salón al verle de nuevo, después de tantos años. Era como si siempre estuviese en ella, dentro de su corazón y abrazado a su alma; solo valió una única mirada y la magia del amor primero, en ella había despertado. Paso la noche muy cerquita del, apenas les separaba el aire que respiraron. Él le dijo cuánto tiempo le llevaba esperando, con aquella sonrisa de enamorado, y ella pensó ¡y yo mi vida! por ti, esperando y  soñando. Como un gran caballero la trato con sumo cuidado y al acabar la noche después de hablar de tantas cosas, recuerdos de niños que jamás de su memoria habían borrado. Viniendo a la mente de los dos las sonrisa y juegos que les había unido en la infancia tanto tiempo. No sabía cómo despedirla, enmudeció al verla alejarse;- fue la noche más maravillosa, para las dos, llenas de sueños y deseos. Quedo en la calle mirando, callado, ella al verle volvió sobre sus pasos y le dio un abrazo y como un niño temblando suspiro tomando aire para recobrar de nuevo el latido de su corazón acelerado. Al día siguiente le manda un mensaje donde le da las gracias por haberle hecho niño al instante y pide permiso para llamarla y llevarla a cenar, se quedo muda, a pesar que si le dio el permiso, pero no estaba acostumbrada a tanta caballerosidad. Cada vez que quedaban después de cenar él la llevaba a bailar y al primer contacto cuerpo con cuerpo, los dos deseaban quedar pegados y el tiempo pararlo. En aquel primer beso quemaron  sus labios al juntar sus tiernas bocas y un suspiro salió de repente al ser separados. Era como el primer amor de adolescentes, carente de malicia, esos besos que los consumían como si les esperara la muerte, y al bailar casi no se percibía la separación de los cuerpos, se acariciaban con vergüenza el cabello, unían entrelazando los dedos sus manos, como si tuvieran miedo a que algo o alguien les arrebatar aquellos momentos. Dios era testigo de aquellos bellos encuentros y sabia que en el primer abrazo los dos se hubieran amado como si nunca sintieran tal maravilloso sentimiento. Ella no sabía, lo percibía-- y percibía los sentimientos del. Con solo mirarle a los ojos, parecía un niño pequeño, experimentando su primer amor, no hallaba palabras para decirle lo que estaba sintiendo, que ni de joven jamás al acercar una mujer a su cuerpo le embargara dicho sentimiento, en cada beso se quedaba sin aliento y ella se perdía en su cuerpo, quería permanecer en él y morir en ese momento, que se hubiera parado para los dos el tiempo. La primera noche que pasaron juntos, desnudaron sus vergüenzas dormidas Dios sabe desde cuanto tiempo, y ella fue la primera vez que enseño su cuerpo sin reservas y abrió su alma desplegando sus alas para acogedlo en su seno. Noche de pasiones que vencieron al miedo, noche llena de caricias y besos y los cuerpos bailando al amor la música de violines y el sonido de los ecos de sus suspiros estremeciendo al silencio. Se amaron toda la noche para quedarse dormidos extasiados pegados sus cuerpos. Al despertar entre caricias y besos la música celestial de nuevo, al mirarse al espejo los dos abrazados parecía que eran niños pequeños en cuerpos de adultos pero sus miradas eran eso, niños pequeños.
El amor seguía creciendo, hasta le cogió miedo, como ahora podía ser que Dios escuchara las oraciones de tener un amor eterno; pero solo las princesas acaban con sus príncipes y viven felices, el mío huyo sin decirme “te quiero mi amor”
Mato mi corazón y mi alma me abandonó, no soportó tanto dolor.---